Auditoría de lo que tienes
Nuestro equipo revisa de dónde sale cada dato: el programa anterior, los Excel que nadie reconoce, el correo donde vive media cartera de clientes. Sale un inventario escrito de qué hay, cuánto hay y en qué estado está.
Implantación
Un equipo propio audita lo que tienes, decide contigo qué merece viajar y lo trae cuadrado contra el origen. Con el RGPD documentado, no dado por supuesto.
La migración es el momento en que la mayoría de los cambios de sistema se tuercen. No porque los datos no se puedan mover, sino porque nadie los miró antes de moverlos: se vuelca todo tal cual, y la empresa estrena programa nuevo con los mismos duplicados, los mismos saldos descuadrados y las mismas fichas a medias que tenía antes.
Por eso aquí no se empieza cargando. Se empieza mirando. Una auditoría previa cuesta unos días y ahorra los meses de desconfianza que vienen después cuando alguien descubre que el stock que enseña el sistema nuevo no es el que hay en la estantería.
Nada pasa a producción hasta que los totales cuadran contra el sistema de origen.
Cómo se hace
Nuestro equipo revisa de dónde sale cada dato: el programa anterior, los Excel que nadie reconoce, el correo donde vive media cartera de clientes. Sale un inventario escrito de qué hay, cuánto hay y en qué estado está.
No todo lo que hay merece viajar. Se decide contigo qué se trae entero, qué se trae solo como histórico y qué se queda fuera — duplicados, clientes de hace doce años, referencias descatalogadas. Esa conversación es la que evita empezar con la casa desordenada.
La carga se hace primero en un entorno de prueba y se cuadra contra el origen: mismo número de clientes, mismos saldos, mismas existencias. Hasta que los totales no coinciden, no se pasa a producción. Y el sistema anterior sigue en pie mientras tanto.
Se firma el contrato de encargado del tratamiento, se documenta qué categorías de datos personales se han migrado y con qué base legal, y se deja registrado el borrado seguro de las copias intermedias. Si mañana hay una auditoría, está todo.
Es el primer paso y también el que dice si merece la pena seguir. Cuéntanos de dónde vienes y te decimos qué nos vamos a encontrar.